Aunque es ahora cuando cobra más espectación la grafología, ya en 1622 , Camilo Baldo , profesor de filosofía en Bolonia escribió el primer tratado reconocido que se llama «el arte de conocer las costumbres de un escritor por su letra» y esto lo desarrolló estudiando las letras de sus alumnos en los exámenes.

Ya mucho más tarde en 1871 Un sacerdote francés, Jean -Hippolyte Michon, le dió por primera vez el término de grafología y escribiendo una revista llamada «la Graphologie. Cien años más tarde se fundó la SOCIETÉ DE GRAPHOLOGIE DE PARÍS que actualmente sigue vigente.

Se establecieron leyes conjuntas para tener una misma dirección entre todos, cada uno añadiendo sus investigaciones y resultados para posteriormente tener una formación común entre los países.

Este precursor de la grafología, Michon, estableció una de las primeras corrientes a la que después se sumaron otros países como Italia, Alemania, Suiza, Bélgica y España. Esta primera se le llamó «Ley mímica» Jean Hippolyte Michon (francia) y le sucedieron la «Ley simbólica» por el Dr. Max Pulver (suiza), «Ley profunda «Solange Pellat y Ludwin Klages (Alemania) aunque la continuó el profesor (mi maestro) Mauricio Xandró, fundador y presidente de la sociedad Española de Grafología , de una manera magistral (España). «ley emocional»Rafael Sherman y Curt August Honrot (Alemania)

Así que los grafólogos del mundo nos regimos por unas reglas comunes. Deben de coincidir los resultados independientemente del lugar. Un grafólogo puede decir que una persona es optimista y otro pesimista. Uno de los dos está errando porque los rasgos del pesimista son unos y los del optimista son otros.